Domingo Badía y Leblich

Domingo Francisco Jordi Badía y Leblich o, en catalán, Domènec Badia i Leblich (Barcelona, 1 de abril 1767 - Damasco, 1818), fue un militar español, espía, arabista y aventurero, conocido también como Alí Bey el-Abbassi. Hijo de Pedro Badía y Catalina Leblich, natural de Wavre (Wabria) en Bélgica. Tuvo una hermana llamada Gregoria María del Carmen esposa de Antonio del Rosal y Henríquez de Luna. En 1778 se trasladó a Cuevas de Almanzora (Almería) a causa del nombramiento de su padre como Contador de guerra y Tesorero del Partido Judicial de Vera en Granada. Allí, comenzó a interesarse por el mundo musulmán debido al ambiente morisco que predominaba por aquel entonces en aquella comarca. En 1791 casó con María Luisa Burruezo y Campoy y tuvo una hija llamada María de la Asunción. En 1792 se mudó, junto a su esposa Mariquita, a Córdoba para desempeñar su empleo como Administrador de Rentas de Tabaco. En Córdoba estudió árabe y se interesó por la aerostación. Ésta última le llevó a la bancarrota por lo que en 1793 decidió marcharse a la Corte junto a toda su familia. En el año 1803, por encargo de Manuel Godoy (Primer Ministro de Carlos IV), emprendió un largo viaje por territorios musulmanes, haciéndolo camuflado como notable musulmán descendiente de los Abbasíes y bajo el nombre de Ali Bey el-Abbasí. Sus viajes le llevaron a Marruecos, Argelia, Libia y diversas regiones del Imperio otomano (Egipto, Arabia, Siria, Turquía y Grecia), visitando regiones en las que nunca antes había estado un occidental. En 1808, tras haber tenido una conversación con Carlos IV y animado por el rey destronado el 10 de mayo se presentó a Napoleón para ofrecerle sus servicios. Éste, tras desconfiar al comienzo, lo envíó junto con una carta de recomendación a su hermano José I. El 5 de abril de 1810, fue nombrado alcalde de Córdoba por José I, donde introdujo el cultivo del algodón, la remolacha y la patata, ostentando este cargo por espacio de 15 meses hasta el 14 de julio de 1811. En 1816, se difundirá por toda Europa su obra Travel of Ali-Bey, en la que recogía sus viajes por el mundo árabe entre 1803 y 1807, publicada en dos volúmenes en Inglaterra, Alemania y Francia. En 1818, tras cambiar su antiguo nombre por el de Ĥãŷŷ 'Ali Abu 'Uțmãn se dirigió a Damasco. Salió de París con el nombre de Alí-Othman pero fue descubierto por los servicios secretos ingleses que lo envenenerán en Damasco. Invitado a comer por un Pachá tomó su última taza de café. Hombre de una amplia cultura, dejó escrita una narración de sus viajes y magníficos dibujos titulada Viajes en Marruecos, Trípoli, Chipre, Arabia,Siria y Turquía, en los que junto con descripciones pormenorizadas de las ciudades que visitó, plasmó sus observaciones sobre Geografía, Botánica, Zoología, Entomología, Geología y Meteorología. Uno de los episodios más destacables de su viaje es la peregrinación a La Meca, siendo probablemente el primer español no musulmán en pisar estas regiones y en entrar en el santuario de La Kaaba. El primer europeo, no musulmán, que entró en La Meca fue el italiano Ludovico de Verthema en 1503, y unos pocos años más tarde entraría en ese sagrado lugar el portugués Pedro da Covilhã. Pero a Domingo Badía se le debe la primera fijación de la posición geográfica y los dibujos de los templos como reconoció el explorador inglés Richard Burton. Sus viajes fueron leídos en toda Europa y promovieron la curiosidad por la cultura islámica. Le admiraron, aunque con ciertas reticencias, Richard Francis Burton, quien realizó una proeza semejante, y Alexander von Humboldt.
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Viajes de Alí Bey por África y Asia